Archivo de la categoría: MÚSICA Y MOVIMIENTO

Asignatura: Música y Movimiento
Profesor: Rubén Martínez

Crónica de Asturias de RNE, entrevista a la Asociación Cultural Demusica

Estamos agradecidos y encantados por el interés que tiene la Prensa y la Radio por nuestros proyectos y nuestro trabajo.

En esta ocasión ha sido el Programa Cónica de Asturias de RNE quienes nos han realizado una entrevista dándonos la oportunidad de explicar alginops de los proyectos que llevamos a cabo y nuestra filosofía de trabajo.

Os dejamos el enlace completo del programa así como una grabación y corte específico de la entrevista, entre el MINUTO 8,20 Y EL 18

 


ENTREVISTA ASOCIACIÓN CULTURAL DEMUSICA – 26 DE ABRIL DE 2017

Muchas gracias a estos profesionales…

Continuamos trabajando para y por la música

 

Audición Talleres Musicales & Agrupación Coral “Ecos de Onís”

El próximo viernes podremos escuchar en la Iglesia de Benia de Onís una audición de los alumnos/as de los Talleres Musicales de Benia de Onís y la presentación en público de un nuevo grupo musical, la Agrupación Coral “Ecos de Onís”.

CARTEL CONCIERTO SEGUNDO TRIMESTRE BENIA DE ONIS A3

Un nuevo método muestra como la música activa las áreas emocional, motora y creativa del cerebro

Investigadores del University of Jyväskylä, en Finlandia, han desarrollado un método a través de imagen por resonancia magnética, para estudiar cómo procesa el cerebro distintos aspectos de la música, como el ritmo, la tonalidad o el timbre (el color del sonido) en una situación real de escucha, del se extrae que la música no solo activa las areas de escucha del cerebro sino también las áreas emocional, motora y creativa.

Madrid, 7 de diciembre de 2011 (medicosypacientes.com)

Investigadores del University of Jyväskylä, en Finlandia, han desarrollado un método a través de imagen por resonancia magnética, para estudiar cómo procesa el cerebro distintos aspectos de la música, como el ritmo, la tonalidad o el timbre (el color del sonido) en una situación real de escucha, del se extrae que la música no solo activa las areas de escucha del cerebro sino también las áreas emocional, motora y creativa.

Este avance, publicado en ‘NeuroImage’, ayuda a entender mejor las complejas dinámicas del cerebro y cómo les afecta la música. El equipo de investigadores dirigido por el doctor Vinoo Alluri, de la University of Jyväskylä, registró la respuestas cerebrales de individuos mientras escuchaban una pieza del moderno tango argentino. Después, utilizando sofisticados algoritmos informáticos, analizaron el contenido musical del tango, mostrando cómo sus componentes rítmicos, tonales y de timbre evolucionan con el tiempo.

Es la primera vez que se lleva a cabo un estudio de estas características utilizando música real, en lugar de estímulos de sonido similares a la música construidos de forma artificial. La comparación de las respuestas del cerebro y las características de la música han revelado muchas cosas interesantes.

Los investigadores descubrieron que escuchar música no sólo implica las áreas del cerebro dedicadas a escuchar, también emplea redes neurales a gran escala. Por ejemplo, han visto que el proceso del ritmo musical requiere áreas motoras del cerebro, lo que respalda al idea de que música y movimiento están íntimamente ligados.

Las áreas límbicas del cerebro, conocidas por estar asociadas a las emociones, están implicadas también en el proceso del ritmo y de la tonalidad. Asimismo, los científicos observaron que el procesamiento del timbre estaba asociado con la activación de la denominada red neuronal por defecto (RND), un conjunto de regiones que podría ser responsable de la actividad que desarrolla la mente mientras está en reposo y que se asocia con la divagación y la creatividad.

Para el profesor Petri Toiviainen, de la University of Jyväskylä, “estos resultados muestran, por primera vez, cómo las diferentes características musicales activan las áreas emocional, motora y creativa del cerebro”. “Creemos que nuestro método proporciona conocimientos más fiables sobre el procesamiento de la música en el cerebro que los métodos convencionales”, concluye.

Música y Movimiento

La música forma parte de nuestras vidas desde que nacemos. La música ha jugado y juega un papel importante en nuestro desarrollo sociocultural e incluso, para algunos investigadores, la percepción de patrones sonoros rítmicos podría influir en la adquisición del lenguaje (Jusczyk, 1999). Detrás de esta habilidad para percibir y producir música existen una serie de procesos complejos que los investigadores están logrando desentrañar en los últimos años (ver Koelsch y Siebel, 2005, para una revisión).

En el campo de la cognición musical, la mayoría de los estudios tanto comportamentales como neurocientíficos se centran en el sistema auditivo (cortex auditivo) y su capacidad para percibir los tonos y ritmos que conforman los estímulos musicales. Sin embargo, no podemos olvidar un aspecto crucial en la música: el movimiento.

Es indudable que la música y el movimiento han ido de la mano desde tiempos inmemoriales. Como citan Phillips-Silver y Trainor (2007), la costumbre de escuchar música en actitud pasiva es una tradición reciente surgida en el mundo occidental. En otras culturas la música no se entiende sin el movimiento. De esta forma, tal y como queremos enfatizar en este artículo, la música es una experiencia multisensorial, ya que no sólo implica el sentido del oído, sino también el de nuestro propio movimiento (propiocepción) y el del equilibrio (sistema vestibular).

El estudio de la percepción multisensorial nos enseña que la información que llega a través de nuestros sentidos interactúa y se integra en el cerebro. Así, sabemos que la información visual puede influir en la percepción auditiva (el fenómeno del ventrílocuo), e incluso en la percepción olfativa (ver Calvert, Spence, y Stein, 2004, para una revisión). Como experiencia multisensorial, está claro que la información auditiva contenida en los estímulos musicales puede influir en nuestra propiocepción: la música nos invita a movernos. Ahora bien, ¿dependerá nuestra percepción musical de nuestra propiocepción? En otras palabras, ¿puede verse afectada nuestra percepción musical por cómo nos movemos?