Archivo de la categoría: Enseñanza del Violín

En esta categoría pretendo mostrar las bases de la enseñanza del violín, todo aquello que fundamentará la técnica y el desarrollo del futuro violinista…

Crónica de Asturias de RNE, entrevista a la Asociación Cultural Demusica

Estamos agradecidos y encantados por el interés que tiene la Prensa y la Radio por nuestros proyectos y nuestro trabajo.

En esta ocasión ha sido el Programa Cónica de Asturias de RNE quienes nos han realizado una entrevista dándonos la oportunidad de explicar alginops de los proyectos que llevamos a cabo y nuestra filosofía de trabajo.

Os dejamos el enlace completo del programa así como una grabación y corte específico de la entrevista, entre el MINUTO 8,20 Y EL 18

 


ENTREVISTA ASOCIACIÓN CULTURAL DEMUSICA – 26 DE ABRIL DE 2017

Muchas gracias a estos profesionales…

Continuamos trabajando para y por la música

 

Niccolò Paganini

NiccoloPaganini

 

 

Tal día como hoy en 1840 falleció Niccolò Paganini, reconocido como uno de los mejores violinistas que hayan existido, con oído absoluto y entonación perfecta. Corría la leyenda de que Paganini habría vendido su alma al diablo a cambio de una técnica y un virtuosismo al violín nunca visto. De hecho, a su muerte, el obispo de Niza negó el permiso para su entierro y su ataúd permaneció varios años en un sótano. La fama que se había tejido alrededor de su persona y su talento, forjados en este posible pacto con el demonio, fue determinante en esta decisión eclesiástica, sobre todo debido a que el propio Paganini rehusó acercarse a la Iglesia y desmentir aquellos comentarios. En 1876 fue permitido el funeral y sus restos se transfirieron al cementerio en Parma.

Los Stradivarius y los Guarneri imitan la voz de las sopranos.

Según nos descubre una investigación reciente, cabe la posibilidad de que los célebres fabricantes de violines Stradivari y Guarneri construyesen sus violines con la finalidad de imitar la voz humana.

La investigación, publicada en el Savart Journal (revista científica que estudia la acústica de los instrumentos musicales), desveló que estos violines producen diversos sonidos semejantes al de las vocales: más específicamente a las vocales italianas “i” y “e”  y  a varios sonidos vocálicos del francés e inglés.

El autor del estudio, Joseph Nagyvary, profesor emérito de bioquímica en la Universidad de Texas A&M, ya demostró con anterioridad que los violines de los maestros Stradivari y Guarneri del Gesù habían sido impregnados en salmuera y en bórax para combatir una plaga de gusanos que se extendió por Italia en 1700. Con toda seguridad, estos tratamientos químicos dieron lugar a ese sonido único que los caracteriza y que muchos luthiers han intentado imitar a lo largo de la historia.

Pero esto no es todo, Nagyvari sostiene tras una investigación de 25 años que los maestros del violín intentaron crear violines cuyo sonido fuese lo más parecido al de la voz humana.

“Se ha dicho a menudo que los violines ‘cantan’ con voz de soprano.” afirmaba Nagyvari en un comunicado.

Para probar esta afirmación, Nagyvary grabó a la soprano Emily Pulley cantando una serie vocales. Después las compararon con una grabación de 1987 de Itzhak Perlman donde se podía escuchar al virtuoso violinista interpretar una escala en un violín Guarneri de 1743.

Analicé las muestras de sonido con el ordenador para ver cuál era su contenido armónico y, después, hice un análisis fonético para obtener un mapa 2D de las vocales de la soprano. Cada nota musical de la escala del violín pasó por el mismo proceso, y, tras representar gráficamente los resultados, los contrastamos con los de la soprano” dijo Nagvary en una declaración.

Las dos “voces” encajaban muy bien dentro del mismo mapa sonor. Se determina así que el violín emite varios sonidos parecidos a los de las vocales inglesas y francesas, así como a dos sonidos vocálicos del italiano.

Esperaba encontrar más vocales italianas, lo que los expertos llaman el sonido ‘italiano viejo’ en realidad tiene la marca de las lenguas extranjeras“, confiesa Nagyvary en la nota de prensa de la Universidad.

Los hallazgos sugieren por tanto que estos luthiers que crearon sus violines Guarneri y Stradivarius alrededor del año 1700, se esforzaban en conseguir que sus instrumentos imitasen la voz humana.

Además, este análisis podría proporcionarnos una manera más objetiva de calcular el valor real de los violines e información de cómo construir mejores instrumentos.

Por ejemplo, actualmente los Guarneri suelen venderse por unos 15 millones de dólares y “durante unos 400 años, los precios de los violines se han basado casi exclusivamente en la reputación del fabricante (donde la etiqueta determina el precio)”. “En pocas ocasiones se ha tenido en cuenta la calidad del sonido a la hora de determinar el precio, ya que se consideraba que esa posibilidad estaba fuera de nuestro alcanceSin duda, estos hallazgos podrían cambiar la forma poner un precio a los violines”.

Los violines de Cremona propuestos como bien cultural de la Unesco

Por Jordi Pinto – 06/11/2012

“Es casi seguro que obtendremos la inscripción del Arte de la Luthería de Cremona en la lista de la UNESCO dentro de este año”. Lo anunció el presidente de la comisión Nacional Italiana de la UNESCO, Giovanni Puglisi, en una retransmisión en directo emitida recientemente.

 Val di Fiemme, cuna de las maderas utilizadas en Cremona

“Hay muchas listas en la UNESCO –ha dicho Puglisi– la de los lugares históricos-artísticos y Patrimonio de la Humanidad es la más conocida pero hay muchas otras”. Es la del Patrimonio Inmaterial la que ya ha visto inscritas otras inscripciones de origen italiano: los títeres Sicilianos o el canto de tenores de los pastores Sardos.

La noticia se hace pública a pocos meses de la inauguración del Museo del Violino de la Cremonesa Piazza Marconi prevista para abril 2013, que contará con la presencia del Presidente de la República Italiana Giorgio Napolitano.

El parque natural de Paneveggio, alma de los violines cremonenses

El parque natural de Paneveggio –Pale di San Martino tiene una extensión de unas 2.800 ha., la mayoría de ellas, un 85 %, cubiertas de frondosos bosques de abeto rojo (picea abies). El parque está absolutamente controlado por una entidad municipal que regula la cantidad de madera que puede ser cortada cada año y que se encarga de todo el proceso de gestión, desde el apeado de los tronco hasta el corte y secado de la madera ya preparada y posterior comercialización.

La calidad de la madera de abeto de Paneveggio es conocida desde la Edad Media, pero los documentos más antiguos que atestiguan las normas y reglas para su corte y suministro están fechados a finales del siglo XV. El transporte hasta Venecia se realizaba de la forma tradicional en aquellos tiempos: ya en el bosque se aprovechaban los torrentes naturales, de modo que éstos se reforzaban con piedras a modo de calzada cóncava. Así, al paso del agua, los troncos eran arrastrados con el menor daño posible torrente hacia abajo hasta los afluentes principales.

El cauce y desnivel de estas canalizaciones estaba calculado para que la velocidad de descenso fuera controlable. Después de los torrentes pasaban a los afluentes y a los ríos principales: el Vanoi, el Brenta, el Piave y el Cismon, hasta llegar a los depósitos y almacenes portuarios. Diversos canales navegables conectaban el Brenta con Pádova y Venecia, así los troncos eran más fáciles de transportar de un sitio a otro. Todo éste sistema de transporte fluvial se utilizó hasta bien entrado el siglo XX, debido a que las comunicaciones por carretera eran extremadamente deficientes.

Para comprender plenamente el trabajo que muchos especialistas han ido realizando paso a paso hasta llegar a entregarnos el instrumento con el que tocamos, es importante conocer este precioso recorrido que empieza en pleno bosque y termina en el taller de un luthier. (Extracto del artículo D.O. Val di Fiemme).

Semana Musical 2012…

 

La Asociación Cultural Demúsica, un verano más, presenta la Semana Musical. En esta ocasión, cumplimos el 10º Aniversarios de este proyecto y queremos un verano más, dar cabida a todas aquellas ilusiones y necesidades musicales que nuestros alumnos/as y profesores/as tengan en sus cabezas.

Desde la Asociación, buscamos la constante innovación y así nos vamos a Villablino (León). Un lugar donde acogen este proyecto con ilusión y entusiasmo y donde no cabe duda pondremos todo nuestro empeño para desarrollar todo el potencial de nuestra Semana Musical.

 

La última escuela de “luthieres” de España

Es un trabajo laborioso, a caballo entre el arte y el oficio, que requiere paciencia y talento. En España sólo se puede aprender en el Conservatorio Arriaga de Bilbao. Allí, una decena de alumnos de “luthier” descubre los secretos de los buenos instrumentos, aquellos que requieren al menos 450 horas de trabajo de una persona y que llegan a costar en el mercado 12.000 euros.

[foto de la noticia]

Por Inés Mendía. Fotografías de Carlos García

Química, física, matemáticas, un poco de pasión y alma de artesano. Éstas son las claves para ser un buen luthier. Unos consideran un arte lo que para otros es más bien un oficio que consiste en construir instrumentos de cuerda de forma artesanal, como violines. En nuestro país hay un centenar de talleres, pero sólo un conservatorio donde se imparten los estudios de luthería. Y ese lugar único es el Conservatorio de Música Juan Crisóstomo de Arriaga (Bilbao), que desde hace 15 años imparte esta disciplina.

Tras pagar 120 euros de matrícula por año y superar los tres cursos, unos pocos alumnos (hasta ahora unos 60, ya que cada año se incorporan una media de cuatro estudiantes, aunque siempre hay abandonos) obtendrán un diploma de capacitación otorgado por el Gobierno vasco, ya que no existe ninguna ley que regule esta especialidad. “Nuestro deseo es lograr una homologación y una titulación oficial universitaria”, reivindica Javier Guraya, profesor de Artesanía del conservatorio bilbaíno. Por eso, la esperanza está puesta en el Tratado de Bolonia, firmado por la Unión Europea, que permitirá en 2010 crear un espacio común europeo de estudios superiores.

Pero mientras llega ese momento, en el Conservatorio de Bilbao se vive el día a día. Este año estrenan edificio y esperan un aumento en el presupuesto para, por ejemplo, fabricar violonchelos y contrabajos. Ahora, sólo disponen de material para hacer violines y violas. Durante los tres años de formación, los alumnos —una decena en estos momentos— construyen dos instrumentos: uno será para ellos y otro se quedará como muestra en el conservatorio. También dedican tiempo a la fabricación del arco con cursos monográficos y prácticas. Además, reciben conocimientos de Acústica Musical o dan clases para aprender a tocar los instrumentos. Aunque la formación artesanal sigue siendo lo esencial, durante el último año se les imparte una asignatura relacionada con la formación empresarial para cuando monten su taller.

Asier de Benito, de 26 años y alumno de tercer curso, sabe ya qué hará al salir del centro: “Quiero montar un taller de construcción y restauración de instrumento clásico antiguo, de los siglos XVI y XVII, orientado al estudio de la música”. Este valenciano está fabricando también, en sus ratos libres, un guitarro murciano. “Tenía interés por construir una guitarra pequeña y practicar con la decoración y la marroquinería, para ver qué problemas pueden surgir y aplicar luego lo que aprenda a otros trabajos”.

También hay quien ya ha empezado en el oficio, pero desea aprender más, como Daniel Latorre, de 27 años. A este logroñés nacido en Uruguay le interesaba la música tradicional y montó, de forma autodidacta y con ayuda de algún cursillo, un taller. Respecto a la salida profesional, se muestra moderadamente optimista: “Creo que podré ganarme la vida con la reparación de instrumentos; aunque con la fabricación, que es lo que más me interesa, lo veo más difícil. Difícil, pero posible”, cuenta este alumno de primer curso.

Otros, como Michel Gasco, de 24 años, llegaron con un objetivo muy claro: “Toco la guitarra y quería hacerme una para mí. Me gustaría fabricar guitarras acústicas, de jazz, mandolinas… Investigar dentro del mundo de la cuerda pulsada, pero más moderna”, dice este joven salmantino que está a punto de acabar sus estudios.

Las manos de los luthieres más famosos han sido tradicionalmente masculinas. Sin embargo, cada vez hay más mujeres interesadas en este oficio artesanal. “Soy violista, toco la viola en dos orquestas de cámara y en un cuarteto”, explica Idoia Orueta. Bilbaína de 30 años, es una de las dos mujeres matriculadas en la escuela. “Me llamaba mucho la atención este mundo. La viola es un instrumento cuya fabricación no está estandarizada”, cuenta esta alumna de segundo.

Por el Juan Crisóstomo de Arriaga también pasan alumnos con un objetivo no profesional, como Argimiro Domínguez, de 44 años, zamorano criado en Bilbao. “Me gustan las cosas manuales y la luthería es más atractiva y precisa que otros trabajos parecidos. Soy cartero, y no creo que me dedique a ello nunca como una profesión”.

Antecedentes. Otros estudiantes del centro de Bilbao lo llevan inscrito en el árbol genealógico, como Demian Rodríguez, madrileño de 22 años y alumno de tercero. “Mi padre se dedica a ello y desde pequeño lo he vivido en casa. Él construye sobre todo instrumentos antiguos”. ¿Aspiración profesional? “El mundo del violín es bastante difícil, pero dentro del campo del instrumento antiguo es el que veo con mayor futuro”.

¿Y cuál es el presente de este oficio? Según las asociaciones profesionales, en la actualidad trabajan en España unos 100 talleres; muchos de ellos tienen que luchar contra el intrusismo, contra “el luthier-pirata, que no está establecido legalmente y que carece de la formación adecuada”, explican en la Asociación Española de Luthieres y Arqueteros Profesionales.

El taller más antiguo es Casa Parramón, en Barcelona. Desde su fundación (en 1897) han construido más de 350 instrumentos, que han comprado, entre otros, prestigiosos concertistas como Pau Casals y Gaspar Cassadó. El continuador de la saga familiar, Jordi Pinto, explica la situación actual: “La cantidad de estudiantes en España está por debajo de la media europea, y el poder adquisitivo también”.

En Madrid, Casa Solar (1948) con tres generaciones ininterrumpidas, y Roberto Coll (1931) siguen en el negocio inaugurado por sus antepasados. Pero en estos momentos Coll, de 81 años, no tiene muy claro el destino de su taller. Hoy está en tratos con otros luthieres para acordar una salida al negocio familiar. “Mis hijas han elegido otras profesiones”. Sin embargo, en el Conservatorio de Arriaga de Bilbao hay, de momento, 10 futuros luthieres a la espera.